El respeto de la voluntad de la persona protegida debe convertirse, por imperativo de la Convención de Nueva York, en eje vertebrador de todas las medidas de protección. La inaplazable reforma que debe acometer el legislador español así lo debe consagrar
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Vista previa: VOLUNTAD DE LA PERSONA PROTEGIDA, LA. OPORTUNIDADES, RIESGOS Y SALVAGUARDIAS
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