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29 OCT

7º CONCURSO DE MICRORRELATOS (25-26) DE ALI I TRUC. QUINCENA IV

Aquí tenéis los 24 relatos que empiezan con la 1ª frase de 'El pastor y los lobos', interesante crónica de Santiago Roncagliolo sobre los abusos en la Iglesia y el papel que jugó Robert Prevost al respecto.

Con la frase «La historia de este libro comienza en Chile», inicio de la crónica periodística novelada El pastor y los lobos de Santiago Roncagliolo, deben comenzar los relatos de esta 4ª quincena de la 7ª temporada del concurso de relatos de Ali i Truc en Onda Cero.

Hemos recibido 24 relatos que presentamos ordenados alfabéticamente a partir del 1º recibido. La votación permanecerá abierta hasta el domingo 1 de noviembre a las 14:00. Se han de enviar las puntuaciones al correo david@aliitruc.es, eligiendo los tres relatos favoritos (puntuados con 3, 2 y 1 puntos respectivamente). De estas votaciones saldrá la terna finalista de la quincena, que conoceremos el lunes 2 de noviembre en Onda Cero Elche - Comarcas del Vinalopó.

 

EL LEGADO

La historia de este libro comienza en Chile, en un helicóptero Puma a una altura de mil pies. Mi cometido era muy simple. Abrir la compuerta y lanzar unas bolsas grandes de plástico al mar, sin pensar en nada más.

Aquella noche, una de ellas se movía. Cuando abrí la cremallera no me pidió ayuda. Vi su cara desfigurada por los golpes y me lo entregó: una especie de diario con fotos y cartas de toda una vida, que apenas sujetaban sus manos con los dedos rotos.

—Guárdelo por favor.

En la celda donde cumplo cadena perpetua es mi única posesión. No puedo ni mirarlo desde entonces.

 

«EL REALISMO MÁGICO»

La historia de este libro comienza en Chile, en la cumbre de un monte mágico, donde ha brotado un árbol, de hoja caduca, muy peculiar. No es un árbol común: cuando llega el otoño, sus ramas no se desprenden del follaje habitual, sino de hojas de papel que se esparcen como hojarasca… que solo hay que encuadernar.

Son páginas repletas de leyendas, cuentos y poemas que alimentan la imaginación del pueblo y las ganas de seguir soñando.

 

EN LA VARIACIÓN ESTÁ… SÓLO LA SOLUCIÓN

Este libro empezó en Chile, mi patria, tras la catástrofe universal. Cuando el destrozado mundo supo aceptar sus consecuencias, tras múltiples estudios y comprobaciones, todos los países se pusieron de acuerdo. Y así empieza esta historia: a mí me tocó España… ¡Me alegré! Soy un romántico empedernido y soñaba con poder conquistar a una fogosa española. Pero ahora no hay lugar para romanticismos. Lo hacemos y ya está. Lo curioso es que ellas se quedan tan conformes y hasta agradecidas. La curva de natalidad ha empezado a crecer…

Una suerte ser uno de los pocos varones fértiles que quedan, pero sin preámbulos románticos, ¡resulta decepcionante!

 

FIESTA DEL PATRÓN

La historia de este libro comienza en Chilekonkarne, el pueblo cercano a la cordillera de los Andes, en la que cada año se celebra la fiesta del chile con carne. En ella los participantes se arrojan toneladas de dicha comida, para celebrar la fiesta del santo patrón: Enchilado. Sirva este libro para reseñar los hechos acontecidos este año 2026 que escapa a nuestra comprensión. Al llevar veinte minutos de fiesta comenzaron a oírse gritos desgarradores. La sangre se mezclaba con la comida y era imposible distinguirlas a la vista. Algunas personas se estaban comiendo a otras, en lugar de comerse el chile con carne. Ojos rojos, salivando espuma…

 

INSTRUCCIONES PARA PERDER UN PECADO

La historia de este libro comienza en Chile, donde los pecados se archivaban por orden de importancia. Los leves ocupaban cajones. Los graves, armarios. Los imperdonables viajaban a Roma en valijas diplomáticas.

En el Vaticano, un sacerdote descubrió que las cajas de los testimonios infantiles pesaban demasiado. Al abrirlas, las palabras saltaban y gritaban.

Solicitó instrucciones al camarlengo.

«Proceda a destruir las pruebas», respondió.

Quemó los documentos. Los gritos permanecieron.

Entonces quemó los armarios. Después, el edificio.

Cuando llegaron los bomberos, encontraron una sola caja intacta. Rotulada: «DIOS».

Dentro, alguien había archivado una denuncia por desaparición.

 

KAGUYA

La historia de este libro comienza en Chile, tras el terremoto de Valdivia. Aunque fue escrito en Japón, siglos antes.

Mi abuela buscó, en vano, a su marido entre los escombros del seísmo. Desesperada, pensó arrojarse a la laguna; sin él, la vida no tenía sentido. Fue entonces cuando escuchó el llanto desconsolado de una niña que, abrazada a este libro, llamaba a su mamá.

Ambas se necesitaban. Tras adoptarla, la bautizó con el nombre de Kaguya, como la protagonista del cuento que le leía todas las noches. El mismo que, años después, me leyeron a mí; y que ahora, mi pequeña Kaguya, te leo yo a ti.

 

LA CONTRATAPA DE MI VIDA

La historia de este libro comienza en Chile, estando de vacaciones en Puerto Octay. Recorría con mi cámara la calle principal, mochila al hombro, sin más plan que perderme, cuando tropecé con una urna anclada a la pared en la que había libros que podían retirarse gratuitamente. Recogí uno al azar sobre una historia de vikingos. En la contratapa figuraba el mail de la autora, una escritora catalana. Me pareció tan azaroso encontrar un libro de Barcelona, sobre vikingos, en Puerto Octay, que decidí escribirle a la autora… Nuria se llamaba. ¡Qué coño se llamaba!... ¡Se llama! y ahora es mi esposa, tenemos tres hijos y dos nietos.

 

LA MAREA DEVUELVE LOS NOMBRES

La historia de este libro comienza en Chile, aunque el cadáver apareció muchos años después en una playa gallega. Era un viejo sacerdote. Llevaba cosidos al forro de la sotana diecisiete nombres. La autopsia reveló que el sacerdote había sido envenenado.

El inspector Souto descubrió que todos habían denunciado abusos. Los expedientes habían desaparecido entre Valparaíso y Roma. Quince seguían vivos; rondaban los cincuenta años.

Souto interrogó al único denunciante que jamás retiró su acusación: un obispo jubilado, cuyo nombre era el primero del forro.

—¿Lo mató usted?

—No. Lo protegí durante cuarenta años.

El inspector lo miró.

—Entonces, ¿quién?

—El decimoctavo.

 

LAS CARTAS QUE NUNCA LLEGARON

La historia de este libro comienza en Chile, donde mi madre enterró cuarenta cartas bajo un limonero. Las escribía a Dios en mi infancia, rogándole que detuviera las visitas nocturnas del padre Esteban. Las entregaba en la sacristía; el párroco prometía hacerlas llegar. Al mes volvían por correo y ella las enterraba.

Las visitas acabaron una noche. Nadie dijo nada. Ella siguió escribiendo.

Cuando murió, las desenterré. Todas llevaban fecha, firma y una anotación: «Asunto resuelto». Reconocí la letra del obispo.

En Roma, un cardenal me recibió con urgencia.

—Su madre fue muy insistente —murmuró.

La última carta no era una súplica. Era su confesión.

 

MICROLITERATURA

La historia de este libro comienza en Chile, país hermano con el que los argentinos rara vez nos metemos. La forma de sus terrenos, un verdadero cuello de cisne de tierra, mar y montaña, nos tiene como hechizados. Por eso, en mi larguísimo novelón ubiqué a Ulises, mi protagonista, en su extremo más occidental y lo hice recorrer el mapa entero desde allí hasta los Andes en el punto más oriental del país. Y ya está. Os narraría más aventuras de Ulises pero en tan poco espacio no entran tantas palabras.

 

MIEDO A VOLAR

La historia de este libro comienza en Chile y, según su autor, trata de cómo superar el miedo a subir a un avión.

Cuando era pequeña, me encantaba que el abuelo pasara las Navidades con nosotros. Terminadas las vacaciones, tenía que regresar al pueblo. Entonces, lo acompañábamos al aeropuerto. Recuerdo lo triste que me sentía al verlo partir.

Por las tardes, salía al parque a jugar con otros niños y, cada vez que veía un avión en el cielo, les decía que dentro iba mi abuelo. Emocionada gritaba: «¡Adiós abuelito! ¡Vuelve pronto!».

Nunca volvió.

Pasado un tiempo, supe la verdad — aquel vuelo jamás llegó a su destino…

 

¡¡¡NI GIGANTES, NI MOLINOS!!!

La historia de este libro comienza en Chile. El mundo me aclama como su ingenioso creador, pero el origen de la locura estuvo en Nueva Extremadura.

Aquel manuscrito indiano cayó en mis manos de soldado tras cautiverio en Argel: un relato sobre un mapuche perturbado, fantasmales árboles y manadas de alpacas.

Tan estrambótico texto no me daría de comer así que mi mano sana obró el milagro: reescribí la narración y lo mudé a un lejano lugar de la Mancha, cambié las gigantescas araucarias por molinos, la cordillera por llanuras resecas y aquellas mansas vicuñas por ejércitos de ovejas. ¡Y vaya negocio, pardiez!

 

11/09/1973

La historia de este libro comienza en Chile, bajo el humo amargo que inundó el Palacio de la Moneda y oscureció la libertad de todo un país.

Apenas tengo recuerdos suyos, pero su ausencia me ha acompañado cada año desde entonces. Se quedó allí para defender con su vida el derecho de todos a soñar.

Crecí en el exilio, huérfano de su cobijo y bajo la añoranza de sus abrazos pero con la herencia de sus principios. Y ahora escribo en su memoria, en recuerdo de una madre, para ganarle la batalla al olvido y transformar en palabras la existencia que el destino nos negó.

 

ORIGEN DE HALLOWEEN

La historia de este libro comienza en Chile, hace dos mil años, bajaron las brujas alemanas de los Andes al pueblo Trukotrato. Aparecieron en sus escobas con el sonido Ween, que provocaban al surcar el cielo, y les dijeron a los aldeanos: HALLO, Wir brauchen Essen, necesitamos comida. Los aldeanos las malinterpretaron y les lanzaron piedras, lanzas y verduras. Las brujas se alejaron maltrechas. Pero al día siguiente, 31 de octubre, volvieron, y en la plaza del pueblo lanzaron un hechizo por el cual niños salían de sus casas y se introducían en su caldero. Saliendo de él caramelizados.

Esto se repetía todos los 31 de octubre. HalloWeen.

 

PEQUEÑO TRIUNFO EDITORIAL

La historia de este libro comienza en Chile. Antes era en Japón pero mi obra ha sufrido un severo proceso de censura. Primero fue mi agente. Luego los correctores de estilo, mi editor, los maquetadores y después, los verificadores ortotipográficos. La peor disección de todas, sin embargo, la realizó la mojigata de la IA: censurando todas las escenas eróticas con la excusa de que eran muy picantes para su paladar virtual. Por supuesto, me opuse, protesté, presioné, amenacé e incluso extorsioné a quien hiciera falta hasta que al final sí que me dejaron incluir algo picante: la ubicación en Chile.

 

PICANTE SALVADOR

La historia de este libro comienza en Chile, donde fabricaron una comida que iba a cambiar el mundo. Una especie de chile picante que sólo podrían tomar los chilenos, con sus estómagos preparados por muchos años de entrenamiento, pero todos los demás morirían… ¿Por qué razón querían esto? Porque la humanidad estaba siendo aniquilada por un virus zombi, que estaba mermando la población rápidamente. Aún no había llegado a Chile, por la separación geográfica, pero en algún momento llegaría.

El chile picante, bautizado con el nombre Hijo de Mierda, pretendía exactamente eso, convertir en excrementos a los zombis malditos. Salvar de la extinción al menos a los chilenos.

 

PRESTA ATENCIÓN

La historia de este libro comienza en Chile, o en algún lugar de la Mancha o en calles oscuras de un Londres que ya no existe. Quizás te lleve a un balcón de Verona o a un sanatorio de los Alpes, o treparás a un árbol sin poner ya los pies en el suelo.

Puede que emprendas una larga singladura mediterránea o viajes en trenes misteriosos, submarinos inquietantes o naves espaciales. Llegarás a islas desiertas o a pueblos polvorientos donde no vive nadie. Siempre, a un lugar distinto de donde ahora te encuentras.

Eso sí, no te distraigas, puede ser el libro que te cambie la vida.

 

SUEÑOS NOSTÁLGICOS

La historia de este libro comienza en Chile, en aquel local que ofrecía viajes virtuales de vuelta a la infancia. Solo duraban 30 minutos que siempre parecían cortos. Volvíamos a disfrutar de nuestras travesuras infantiles, de las catas de nocilla o de las croquetas de la abuela, saltábamos en los charcos, subíamos a los árboles a robar frutas, jugábamos en la calle y, sobre todo, recibíamos las caricias de mamá… Pero en cuanto pasaban los 30 minutos, aparecía el monstruo que se te venía encima con la boca abierta e instintivamente te quitabas las gafas. Pero te quedabas con la nostalgia. De nostalgias y sueños va este libro.

 

SUPERVIVIENTES

La historia de este libro comienza en Chile y narra las peripecias de un minero que, tras años de trabajo y melancolía, decide volver a su pueblo asturiano. Regresa con el dinero justo para recuperar la vaquería que había vendido para poder «cruzar el charco».

Era un manuscrito sin título ni firma. Lo encontré abandonado en un parque, una tarde en la que empezaba a llover. Me necesitaba tanto como yo a él.

Aquella noche, la pasé entera delante del ordenador escribiendo...

Lo titulé: «MI VIDA». A la editorial le encantó.

A veces me pregunto: ¿Le salvé la vida o fue aquel libro el que salvó la mía?

 

TODO LO QUE ESCRIBÍ

La historia de este libro comienza en Chile, se gestó entre las sábanas arrugadas de un motel polvoriento. Su comienzo lo marcaron las caricias evasivas y el olor a miedo. Emergieron palabras escondidas en los silencios y unos espacios en los que cabía tu cuerpo. Luego vinieron los párrafos sin comas, los acentos en lo que parecía eterno, y unos puntos que siempre eran seguidos por más vida y más encuentros. Y la vida llenó páginas, las páginas completaron capítulos, y en ellos siempre tu nombre a fuego.

Hasta que llegaron los puntos suspensivos, con sus dudas, sus cuitas, y sus gritos.

Y al final, solo, punto final.

 

CATAPLANISMO

La historia de este libro comienza en Chile, donde nació Paca Taplinese Normes, fundadora del Cataplanismo, la religión del futuro. Básicamente Paca dijo un día que el mundo se iba a la mierda, y que, puestos a ello, mejor salvar las almas que se pudieran y las demás al infierno.

Cogió lo mejor de cada religión: suprimió el alcohol, el tabaco y el pollo (demonizado animal que poseía el diablo hormonado dentro), permitió la poligamia, el aborto, y la libertad sexual absoluta.

Los creyentes fueron creciendo rápidamente, y posteriormente se les fue la mano, cuando abarcaban la mitad de la población, al realizar purgas de fumadores y alcohólicos.

 

CH.I.L.E.,

La historia de este libro comienza en Chile, pero no en el Chile en el qué seguramente estás pensado, el país de América del Sur, sino en mi CH.I.L.E particular.

Mi historia se repite cada noche y es muy común en muchas casas, pero es algo que no se debe contar.

Cada vez que entra mi marido en casa, me sumerjo en mi propio país y siempre se repite lo mismo:

CH: nada más mirar la cena empiezan los chillidos

I: luego empiezan los insultos

L: llega el momento de la locura, mejor no cuento lo que pasa

E: y cuando todo acaba llega su palabra preferida, ERROR.

 

CHOQUE CULTURAL

La historia de este libro comienza en Chile en el límite con Argentina. Había escalado los picos más escarpados y peligrosos con ansiedad. Deseoso de conocer, por fin, a mis hermanos trasandinos y compartir con ellos anécdotas sobre los grandes temas: amor, paisaje, nostalgia y si la noche áspera y esquiva lo permitía, también muerte.

Me los encontré a todos enganchados a un aparetejo que mostraba imágenes extrañas.

–Hola –me presenté–, vengo desde Chile. ¿Podrías decirme qué es eso? –señalé el artefacto.

–Es una tele, che.

–Sí. Claro. Me refiero a lo que sale en ella.

–Ah. Ese es Messi jugando el Mundial.

–Mun…dial… me suena.

 

EL ANDÉN DE LOS AUSENTES

La historia de este libro comienza en Chile, en el pueblo de Contulmo. Un joven viajante espera ansioso la llegada del tren en una helada noche de invierno. Desde el cielo estrellado la luna nueva alumbra una caravana silenciosa de hombres y mujeres dirigiéndose como autómatas al convoy. Por fin, el muchacho sube aliviado a ocupar su asiento, no hay calefacción en el vagón. A su lado están sus padres, el joven les sonríe feliz.

El periódico de ese día anuncia la muerte de Ambrosio Parra, vecino de Contulmo, viajante de profesión. En portada, una manifestación reclama la restitución del ferrocarril que dejó de funcionar hace 50 años.

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