Con la frase «Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado», inicio de la novela Alguien a quien querer, de Miguel Gane, deben comenzar los relatos de esta 18ª quincena de la 4ª temporada del concurso de relatos de Ali i Truc en Onda Cero.
Hemos recibido 29 relatos que presentamos ordenados alfabéticamente a partir del 1º recibido. Hasta el domingo 18 de mayo a las 14:00 pueden ser votados enviando las puntuaciones al correo david@aliitruc.es, eligiendo los tres relatos favoritos. De estas votaciones saldrá la terna finalista de la quincena, que conoceremos el lunes 19 de mayo en Onda Cero Elche - Comarcas del Vinalopó.
ACTUALIZACIÓN: Una vez conocido el veredicto de Miguel Gane, desvelamos podio y autoría de los relatos
Finalistas:
VIDA NUEVA, de Paquita Márquez.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Ud., como buen penalista, ¿cree que reconocer un cadáver como a alguien que no es, es delito? Verá, mi padre desapareció hace bastantes días, y la semana pasada nos llamaron de la morgue para ver si el cadáver encontrado era el suyo. No lo era; se le parecía, pero no lo era. Sin embargo, mi madre dijo que sí, que era él sin ninguna duda. Lo enterramos y celebramos su funeral. Mamá ha vuelto a vivir, ya no tiene moratones, sonríe como nunca y está feliz. Pero yo estoy preocupado. Si él vuelve, ¿puedo hacerlo desaparecer de verdad sin consecuencias?
HASTA SIEMPRE, de Carlos José Esguevillas González.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
Los payasos han dejado de reír. Los trapecistas tienen vértigo y el león bosteza. Hemos montado nuevos números —equilibristas y malabaristas—, pero se caen o tropiezan unos con otros.
La epidemia empeora. Los enanos crecen y el mago no quiere salir de su sombrero.
Sospecho que la enfermedad la trajo el público. Hace tiempo que no aplauden; incluso los niños permanecen absortos, con la vista fija en sus pantallas.
Sin sus carcajadas, su asombro, su ilusión, languidecemos.
Los colores brillantes se apagan, y las carpas encogen, y día a día van desapareciendo… hasta que llegue la última función.
Y el relato ganador, elegido por Miguel Gane:
INTOLERANCIA, de Felipe Tenenbaum.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado, querido vecino. Últimamente he notado que sale a regar las plantas con maquillaje en los pómulos, los labios pintarrajeados y con un vestido de señora muy ceñido. Sepa, usted, si me disculpa el exabrupto, que en este barrio somos todos muy decentes y de una moral añeja y pura. Su «cambio de identidad» (por llamarlo de alguna manera civilizada), nos tiene escandalizados a todos. Creo firmemente que deberíamos hablar del asunto y resolverlo. ¿Qué tal si nos reunimos en un lugar elegante a cenar y aclaramos el tema a la luz de las velas? Invito yo, por supuesto.
El resto de relatos, ordenados por orden alfabético a partir del primero recibido, son:
NO SE PREOCUPE, de Lola M. Lorenzo.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado, pero, no, no se preocupe, por lo que usted, tranquilo, piense que la preocupación solo me atañe a mí. Nada más lejos de mi intención que pasarle semejante desazón a una persona que en nada tendría que afectarle mi preocupación, que, insisto, es superlativa, muy preocupante. Pero no se preocupe porque entonces acrecentaría mi propia preocupación y, desde luego, incrementarla sería ya el colmo. Le tengo en gran estima y lo último que desearía es que mi honda preocupación afectara a la serenidad de que a Dios gracias disfruta. Un abrazo de este, preocupado, pero satisfecho sabiéndole libre de preocupación.
PÁNICO NUCLEAR, de Menchu Bastida.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado hasta límites insospechados. He descubierto que el azogue que siento hacia lo random, está relacionado con el material radioactivo, y eso me persina tanto, ¡que estoy al borde del micro infarto!.. Honestamente me gustaría saber.
PASTOR BELGA, de Francisco Eugenio Crespo Sánchez.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado: se trata de la costumbre que tiene mi pastor belga de comerse su propia mierda. Soy consciente de que para mí es una comodidad, puesto que no tengo que recoger sus excrementos, pero mis compañeros del parque de perros me miran mal. ¿Qué puedo hacer?
Gracias.
Respuesta:
Querido cliente, gracias por la adquisición de su pastor merda, no belga, que le costó 3000 euros, precisamente por su peculiar singularidad. Lamentablemente no es posible eliminar esa característica puesto que sus antepasados fueron adiestrados en Japón hace más de ochocientos años. De ahí su nombre original “Mekomo Mitruño”.
Quedamos a su disposición.
QUERIDA ELENA FRANCIS: de Raquel Zaragoza Durá.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
Todo lo que sé lo aprendí en la huerta o me lo enseñó mi mujer, que en paz descanse. Juntos trabajamos duro, para que el hijo pudiera estudiar… A mi Paco, ahora lo llaman ¡don Francisco! Vive en la capital y tiene de todo; bueno, de todo menos tiempo para hablar conmigo. Aún no sabe que me ha dado otro achuchón y que ya no estoy para vivir solo. ¡Claro que me gustaría pasar con él los cuatro días que me quedan!; pero siempre está tan ocupado, que no sé qué hacer.
Esperando su consejo, se despide agradecido
Un padre.
QUERIDO TÍO, de Silvia Espina.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
¿Cómo pudo usted equivocarse de ese modo?
Es bien sabido que tengo una larga trayectoria profesional dedicada a la repostería artesanal. Por ese motivo, le solicité me enviara los productos leudantes más novedosos del mercado y que tanto me recomendó.
Después de haber hecho una cantidad considerable de panettones para Navidad, usted me urge ahora que suspenda inmediatamente la producción por un error en el envío de los materiales.
¿Qué será de mis clientes que se han comido las cenizas de la tía?
QUI SERÀ, de Basilio Mayor García.
Li escric per a fer-li una consulta sobre un assumpte que em té preocupat.
Fa uns dies vaig estar a Torí en un congrés, fins ací tot bé i, si li dic que ara com ara no sé com ni de quina manera vaig tornar a la meua casa, a la Vila Joiosa.
Li relate un poc els fets per a posar-lo en perspectiva, este dia de la conferència van ocórrer uns esdeveniments un poc estranys a la ciutat, molt de tumult i un gran desassossec entre la gent.
Observant això, unes mans fredes, molt fredes, em van agafar les meues, una xica d'una bellesa inusual, d'uns ulls blau turquesa glacials, jove i bruna, em va dir, no et preocupes tot anirà bé.
SALOMÓN, de Margarita González.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
He donado y escriturado una finca a mi segundo hijo. Los impuestos de mi regalo son prácticamente inasumibles pero ya no puedo volverme atrás.
Cuando hace cinco años le doné al mayor una parcela, de un valor equivalente a ésta, las leyes eran diferentes y los impuestos por donar muy inferiores.
Mi consulta: teniendo en cuenta que la escritura está hecha, ¿debería contabilizar en la herencia los gastos extra de mi actual donación y aumentar ese importe en mi testamento al hijo mayor?
Me gustaría que recibieran valores equivalentes, más o menos.
SEGUIR LA CORRIENTE, de María Bastida Nova.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. No me refiero a la trola de que el hombre llegó a la Luna o si la tierra es plana; tampoco si es inminente la caída del meteorito y el apocalipsis zombi. Lo que realmente me preocupa es saber si la tortilla de patatas está mejor, con o sin cebolla.
Gracias,
un conspiranoico.
Estimado conspiranoico, no sé cómo ha conseguido descifrar mi dirección, pero le diré algo, todas sus sospechas son ciertas. En cuanto a la tortilla de patatas con o sin cebolla, no me gusta la tortilla de patatas.
Saludos,
un ILUMINATI, pero no se lo diga a nadie.
SEÑOR FISCAL, de Oscar Broullón.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
Sé que no es común escribirle una nota anónima a todo un fiscal, pero encontré su tarjeta en el maletín del muerto. No lo conocía, lo juro. Yo solo subí al tren y el tipo ya estaba allí, con el cuchillo clavado en su pecho, atravesando una nota con mi nombre garabateado en ella.
Pero había algo más escrito en la nota, usted también aparece mencionado.
Por eso le pregunto:
¿Cuál de los dos está realmente en peligro, usted o yo?
TERCERA VIDA, de Francisco Eugenio Crespo Sánchez.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado: Últimamente estamos detectando actividad inusual en Oceanía, pudiendo ser compatible con actividades militares, energía nuclear e incluso hay posibilidad de un portal dimensional. Ya sé que suena muy extraño, pero deberíamos actuar e ir allí con un ejército a investigar. Desde la cumbre del año 2428 todas las personas mayores de 65 años son enviadas a Oceanía, por decreto, para que no interfieran en las actividades de la Tierra. A través de la radio interceptada de la Tercera Vida, pues así se llaman, se pudo escuchar: “venganza, vamos a acabar con la humanidad, nos vamos a ir de este mundo…”
TOP SECRET, de María Bastida Nova.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado, me embarga de ansiedad e inquietud y necesito compartirlo con alguien. He pensado que solo usted puede ayudarme. El tema es delicado y requiere discreción.
Ayer entré en el apartamento sin problema y hoy no encuentro las llaves. He vuelto la casa del revés y no aparecen. He levantado el suelo; desarmado la cama; he abierto el extintor al recordar que, una vez, escondí dentro uno de mis pasaportes. ¡¡Nada!! ¿Debería llamar a un cerrajero? Necesito salir, tengo una reunión importante en el CNI.
—Hay que aumentar la dosis —dijo el psiquiatra—. El paciente ha vuelto a destrozar la habitación.
UN CABALLERO EPISTOLAR, de Marcelo Celave Villar.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Ayer en la Feria la vi, elegante como siempre, del brazo de un joven gentil y orgulloso. No la juzgo, ni le haré comentarios indecorosos, ni me pondré romántico ni por supuesto, me victimizaré con el quimérico anhelo de despertar su compasión. Solo quiero saber si pese a todo, puedo albergar la remotísima esperanza, una posibilidad en 1.000.000, de poseer su corazón por un instante o, si usted lo prefiere, recorrer trasnochadamente su vulva, gustar el exótico elixir de su vagina y lamer los picos morados...
«No, lo de poseer su corazón es muy fuerte…, a ver cómo lo reescribo…»
A CONTRACORRIENTE, de Marcelo Celave Villar.
̶ Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. ¿Podría decirme cuáles son las normas primordiales del colegio? ̶ mensajeé por wasap a la maestra de mi hijo.
̶ Por supuesto, disciplina, respeto a ultranza de las normas escolares, obediencia irrestricta a sus maestros y por supuesto un comportamiento decoroso y marcado por la fe religiosa ̶ respondió de memoria la seño.
̶ Es decir, no se incentiva el pensamiento crítico, la defensa de las convicciones, los cuestionamientos a determinadas órdenes…
̶ Disculpe señor, nosotras estamos para cumplir las normas.
̶ Ya veo; en 20 años mi hijo será materialista, individualista, competitivo, consumista, negacionista, experto en inversiones bursátiles y criptomonedas…
Lo quitamos inmediatamente.
AUNQUE LA IA SE QUEDÓ PERPLEJA AL LEER, DECIDIÓ, DE TODOS MODOS, CONTINUAR CON SU PLAN DE CONQUISTA DEL MUNDO, de Felipe Tenenbaum
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Cuando desmarco el apartado «corrección automática» del procesador de texto como acavo de aser agora me salen unas lineas rojizas vajo las palavras. Save usté a ke pueda deverse este finomino tan estranio? Ojalá haiga rimedio para el problemón de nosotro. Mi agüela zospella ke se nos an rompido los antiojos o ke es culpa de las IAs ke manipulean a la umanidá. No se porke hesos vichos se pienzan mejores ke los onvres.
Atentamente.
Hulizes Eredia
BODA COJONUDA, de Francisco Eugenio Crespo Sánchez.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado: Siempre tengo una expresión en la boca, que sale automáticamente cuando alguien me saca de quicio: “¡Eres más tonto que mis cojones, que llevan cincuenta años juntos, y aún no se conocen!”
Es posible que lo diga cientos de veces a la semana. Pero lo que me preocupa es que me acabo de dar cuenta de que es cierto. Mis testículos son dos completos desconocidos viviendo en un mismo escroto.
Mi consulta es la siguiente:
¿Podríamos concertar una boda entre ellos? Muchas gracias querido párroco.
Después de leer la carta el cura, la puso en el archivador de psiquiatría eclesiástica.
CRÍTICA CONSTRUCTIVA, de Felipe Tenenbaum.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Hemos detectado en el laboratorio un fallo de su diseño 3,14159. Uno tan grande que si no viniera de una eminencia como usted, nos animaríamos a tildarlo de «garrafal». Nadie duda de su capacidad, señor Jehová. Por el contrario creemos que sus aportes siempre han sido sobresalientes. Especialmente lo de las manos pentadactilares y lo de las cuerdas vocales, nos parecen unos conceptos sublimes. Y sin embargo, aquello de ubicar el órgano más débil y delicado de todos, la lengua, rodeado de unas cuchillas diseñadas para desgarrar carne (los dientes), no sé… no terminamos de verlo claro.
EFECTO SORPRESA, de Mª Rosario Buades.
«Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado».
-Dígame?
-Detectives Blanco? Óigame… he llegado de viaje, es urgente, mi amigo me avisó, es mi chica, tengo un regalo, me puse su perfume favorito, reservé cena sorpresa en nuestro restaurante,¡¡¡no puede ser¡¡¡ , estaban juntos en nuestro café, se miraban ensimismados, se sonreían, entrelazaban las manos, …es imposible, creía que estábamos bien, necesito respuestas… quién es él?, qué se me ha escapado?, ¿ahora qué hago?...estoy entrando en casa y la cama está revuelta, sin hacer, hay restos de cena en el salón, pero ella no está, no sabe que regresaba hoy, se adelantó mi vuelo y no pude avisar…
EL ESPEJO, de Oscar Broullón.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
Hace tres días compré un espejo antiguo en una tienda polvorienta del centro. Consideré que quedaría muy bien en mi dormitorio y allí lo instalé.
Todo iba bien y no le dediqué más atención, hasta que anoche me miro antes de acostarme y algo raro me erizó la pie, el reflejo de mi imagen sonreía mientras yo permanecía serio, pensé que había sido una ilusión. Pero hoy me guiñó el ojo mientras yo lloraba.
Me acerqué y toqué el cristal. Mi reflejo también lo hizo.
Ahora estoy dentro, y ese maldito impostor se fue al trabajo usando mi mejor traje.
EL SÓTANO, de Oscar Broullón.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado.
Rita, mi segunda esposa, insiste en que hay algo raro en el sótano.
Que escucha susurros, que la luz se enciende sola, que la ropa de la colada que ella deja acomodada aparece toda revuelta.
Yo me río, claro, y le respondo que allí abajo no hay nadie, que son alucinaciones suyas, que debería consultar con algún profesional. Porque allí abajo no hay nada, ni nadie, ¿no?… bueno… ¿nada, nada?… solo… lo que lo que me guarde de recuerdo.
Dígame, como mi abogado. ¿Cree que debería contarle a Rita lo de María?
ESTIMADO DR. SIGMUND, de Américo Fojo.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. No es un grave problema, pero como abuelo de Carlitos, estoy inquieto.
Mi nieto se ha creado una hermana imaginaria, Marcela, a quién consulta todas sus decisiones y las ejecuta inmediatamente, sin la mínima duda.
Entiendo que hay muchos niños que, en algún momento de su infancia, crean personajes como amigos virtuales.
Pero el verdadero problema es que mi nieto tiene 25 años y anoche Marcela le ordenó que afilara su cuchillo de cazador y lo llevara al cinto.
Hoy, cuando fui a visitarlo, advertí que Carlitos me esperaba, escondido detrás de la puerta.
GOLEADOR EN HORAS BAJAS, de Marcelo Celave Villar.
̶ Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Yo siempre fui un… crack… un goleador, usted lo sabe. Pero últimamente me está costando llegar a los centros... ó peor aún, estoy en plena jugada de ataque y… se me escapa el balón.
̶ Bueno, le he dicho que tiene que hacer ejercicios mentales de concentración y relajación.
̶ Síii, pero no sé si eso es bueno. Hay veces que estoy a punto de marcar y me asalta el pensamiento ese de concentrarse y… pifff.
̶ Usted insista con los ejercicios mentales y también con esta pastillita media hora antes del «partido». Ahhh, cuando me haga el bizum indique «Consultorio Urólogo Pastrena»
ILUSIONES, de Paquita Márquez.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Usted, como incansable defensor de las causas perdidas, ¿cree que los sueños pueden vencer a la razón? ¿Qué existe algo mágico que pueda poner un punto de esperanza en este mundo? ¿Qué las ilusiones pueden convertirse en realidades? Le cuento: Ayer se me ocurrió poner palabras, pensamientos, gestos y buenas intenciones en el molinillo del café, puse el resultado en la cafetera y cuando sonó el silbato, incliné la cafetera y salió un «¡Buenos días!» la mar de estimulante… ¿Cree que eso puede ser un camino a la esperanza?
LA ETERNA DUDA, de Alicia Ferrández Rico.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. Puede parecer una chorrada, pero para mí es muy importante. Es algo que me quita el sueño y que no puedo sacarme de la cabeza en ningún momento. El sábado he quedado para cenar con una chica que he conocido por internet, llevamos meses hablando y por fin hemos decidido vernos. Va a venir a mi casa y me ha dicho que no quiere que prepare una gran cena, que se conforma con una tortilla de patatas!!!, como quiero que todo salga perfecto, querido Arguiñano la hago con cebolla o sin cebolla?
LA METAMORFOSIS, de Donald Patton.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado. No es por mis cuernos, eso lo tengo asumido. Al sentir de nuevo ese picor en la espalda supuse que algo crecía. Ahora la rugosa superficie de los apéndices que han brotado en cada omóplato, está cubierta de un plumaje negruzco que me da un porte inusual.
Tampoco quiero aburrirle con la longitud de las uñas, ni con la perilla de chivo que subraya mi nueva sonrisa. Lo más inquietante es mi extraño comportamiento, especialmente las ideas y proyectos que elucubro. Por ponerle un ejemplo, cada vez estoy más seguro de votar a ese Trump en las próximas elecciones.
L'EIXIDA DE LA MARE, de Basilio Mayor García.
Li escric per a fer-li una consulta sobre un assumpte que em té preocupat.
Mon pare i jo estem esborronats i atabalats, li explique, estàvem dinant a casa, tot anava bé, de colp sobte la mare va fer plat d'un comentari que va fer mon pare, molt desafortunat sobre el dinar.
Ma mare comença a posar-se vermella com una tomaca i mirant-nos molt seriosa ens va dir “qualsevol dia agafe la porta i me’n vaig”, es va alçar i se’n va anar, estem aterrits.
La preocupació ve per què fa 45 minuts que se n’ha anat i aleshores no ha tornat, crec que això no és molt normal, no sabem que fer, li demane ajuda.
MUTACIONES, de Paquita Márquez.
Le escribo para hacerle una consulta acerca de un asunto que me tiene preocupado desde hace unos días. Como director y responsable de ese reconocidísimo Centro de Tratamientos contra la Calvicie, ¿podría decirme si en sus laboratorios siguen investigando la compatibilidad humana con otras especies de animales? Se lo pregunto porque de los múltiples folículos pilosos que me implantaron hace un par de semanas, no ha salido un solo pelo, pero sí unas fuertes y robustas plumas blancas, negras y marroncillas… Y eso no es todo, ahora, en lugar de reír, cacareo